Desde chica dibujé en cualquier papel que encontraba. Crecí entre óleos y pinceles, con un padre pintor y una madre docente.
Estudié Artes Visuales, pinté murales, hice amigos y aprendí de cada persona y cada proyecto que se cruzó en mi camino. La pandemia me llevó de vuelta a casa y, entre papeles y tijeras, encontré un universo que ya no cambiaría por nada.
El collage, analógico y digital, se convirtió en mi manera de mirar y de comprender el mundo: unir fragmentos, encontrar nuevas relaciones y crear algo inesperado.
Soy artista e ilustradora, y también docente. Ilustré algunos libros y sueño con ilustrar muchos más. Enseñar y aprender de otros forma parte inseparable de mi trabajo.
Hoy llevo esa mirada hacia nuevos soportes y espacios. Mis ilustraciones se transforman en patrones, papeles murales y piezas para habitar, llevando el universo del collage y la ilustración del papel a las paredes.
Creo en el arte y en la educación como posibilidades de transformación. Y creo también que un espacio puede cambiar nuestra manera de sentirlo cuando lo llenamos de imágenes que nos representan.